Revisiones ginecológicas

UEG dispone de los medios humanos y del equipamiento más innovador para la realización de los controles ginecológicos periódicos, así como del diagnóstico y tratamiento de la patología ginecológica y mamaria, tanto benigna como maligna.

¿Para qué sirven las revisiones ginecológicas?

Las revisiones ginecológicas son muy importantes para cuidar tu salud reproductiva y prevenir problemas futuros. Su finalidad es prevenir y diagnosticar precozmente una gran variedad de enfermedades. Es muy recomendable realizar controles periódicos. Estos controles tienen que adaptarse a la edad de cada mujer porque desde la adolescencia hasta el final de la edad reproductiva el cuerpo de la mujer y sus necesidades van cambiando.

Las revisiones ginecológicas deberían iniciarse cuando:

  • Se empiezan a mantener relaciones sexuales.

  • Se desea tener conocimiento de la normalidad y el correcto funcionamiento del aparato reproductor femenino.

  • Se presentan alteraciones en el ciclo menstrual.


Si existe una actividad sexual habitual y/o se sigue algún tratamiento anticonceptivo, lo más recomendable es que la periodicidad de las revisiones sea anual.

Las revisiones ginecológicas no tendrían que interrumpirse nunca, aunque al final de la edad reproductiva, y sobre todo a partir de los 60 años, se pueden ir distanciando en el tiempo (siempre que no exista una patología que lo desaconseje).

¿En qué consiste una revisión ginecológica?

El contenido de la revisión puede variar en función de la edad, paridad, patologías asociadas o hallazgos en las revisiones anteriores.
Lo que se mantendrá constante será:

  • Actualización de la historia clínica de la paciente

  • Exploración ginecológica y de mamas

UEG dispone de la tecnología y procedimientos más innovadores aplicables en la prevención y el diagnóstico precoz de muchas enfermedades.

Además, durante la revisión, el profesional puede aprovechar para asesorar a la paciente en su planificación familiar teniendo en cuenta sus deseos y circunstancias. También es un buen momento para valorar el riesgo de adquirir enfermedades de transmisión sexual y valorar los diferentes sistemas de prevención.